El aburrimiento en los jóvenes

En los últimos años ha crecido el número de jóvenes que sufren un estado habitual de aburrimiento. Algunos estudios sociológicos han esclarecido que estamos ante un fenómeno preocupante, ya que puede derivarse en trastornos de conducta.

Padres y profesores se cuestionan muy sorprendidos cómo puede ser posible que los jóvenes se aburran tanto con la cantidad de recursos con los que cuentan hoy en día a su entera disposición para divertirse en su tiempo libre.

Una de la causas del aburrimiento de los jóvenes hoy en día es que un joven tiene una habitación llena de juguetes o elementos los cuales ignora, cuando antes con un solo juguete (hablo en singular) el joven disfrutaba muchísimo más. Lo que ha sucedido es que los padres no le han brindado el tiempo necesario al niño para desear o esperar esos juguetes que se le han dado. Se ha olvidado que la ilusión emana del tiempo de espera y por otro lado los juguetes de hoy en día ya lo dan todo hecho; por ejemplo una simple caja de zapatos vacía entretiene mucho más que un juguete caro.

Otra de las causas del aburrimiento de los jóvenes de ahora es que viven excesivamente rápido y su ritmo de vida es acelerado. El desasosiego les da la incapacidad para hacer actividades en su tiempo libre. Los jóvenes aburridos están expuestos en general a mayor riesgo de acabar en conductas adictivas o tóxicas cómo puede ser el consumo de alcohol o de drogas. Hay estudios y diagnósticos que hablan de una relación causa efecto.

El aburrimiento no se debe principalmente a factores externos sino a factores internos. Los jóvenes no se aburren de ninguna cosa en concreto sino que se aburren de ellos mismos; no se ven interesantes lo cual les incapacita para poder divertirse.

El aburrimiento existencial de muchos jóvenes empezó en el momento en el que sus padres cedieron a su exigencia de entretenimiento instantáneo. Incluso en las comidas familiares muchos jóvenes utilizan el móvil cuando lo correcto sería incentivar les a jugar ya divertirse por iniciativa propia. Es por eso que muchos jóvenes se siente desubicados cuando sus padres requisan sus teléfonos o tabletas: es el nuevo síndrome de abstinencia.

Esta entrada fue publicada en 28 Abril, 2017.